Venimos de aquí.

De los pueblos donde todo el mundo se saluda, de las calles que cuentan historias aunque estén en silencio, de las montañas, los ríos y los caminos que nos han trazau.

Creemos en lo que somos,
en lo que fuimos y en todo lo que todavía queda por contar.

Trazau es una forma de decir sin hablar de dónde vienes.
De reconocerse entre los tuyos.

Porque Aragón no se explica, se vive. Y el que es de aquí, lo siente.